Santo Cristo de Esquipulas

6 de octubre
Historia del Santo Cristo de Esquipulas1
Santuario Nacional Santo Cristo de Esquipulas, Santa Cruz de Guanacaste
Santo Cristo de Esquipulas
Torre histórica del Santuario Nacional Santo Cristo de Esquipulas
La devoción del Santo Cristo de Esquipulas es introducida en Costa Rica por los frailes franciscanos allá por las primeras décadas del siglo XIX, pero alcanza una gran importancia y trascendencia en Santa Cruz de Guanacaste y en Alajuelita, posteriormente en la provincia de Cartago, en el pueblo de Dulce Nombre, y en la comunidad de Esquipulas de Palmares de Alajuela, entre otros sitios. En el caso de la ciudad de Santa Cruz, según nos cuenta la tradición, la devoción al Cristo Negro la reciben en 1804, cuando un viajero guatemalteco se dedicaba a solicitar limosnas con la imagen, con el fin de poder mantener el vicio del licor. Cabe destacar que este viajero no contaba con ninguna autorización para recoger limosnas con la imagen, debido a lo cual las autoridades eclesiásticas de Nicoya lo llaman a cuentas. El viajero, muy astutamente, pensó que lo mejor sería deshacerse de la imagen de una vez por todas, para que no le encontraran pruebas de que él estaba recogiendo limosnas con ella; por lo cual, antes de partir, decide dejarla escondida entre unos matorrales y palmas de coyol en la propiedad de doña Bernabela Ramos, hacendada santacruceña, la cual posteriormente donará el terreno para la construcción del templo en honor al Cristo Negro.
Esta mujer le compró la imagen al viajero guatemalteco y la donó al pueblo de Santa Cruz para que se le construyera una ermita. Dentro de la misma historia de la aparición de la imagen del Santo Cristo de Esquipulas se encuentra el hecho de que un indio la encontró en un paraje agreste (al parecer este indio era un peón, un empleado de doña Bernabela Ramos), y decide llevársela a la casa, pero por dos veces consecutivas la imagen desaparece del rancho y es encontrada en el mismo sitio donde el peón de doña Bernabela la había hallado la primera vez, hechos que fueron interpretados por doña Bernabela y por los pueblerinos como una señal de que el Cristo Negro quería que se le construyera una ermita o templo en ese lugar. El lugar de aparición de la imagen se encuentra ubicado actualmente en el sitio donde se halla el altar mayor del Santuario Nacional Santo Cristo de Esquipulas en Santa Cruz, Guanacaste. El terreno donde se ubica actualmente la iglesia de Santa Cruz pertenecía a doña Bernabela Ramos; eran precisamente unas caballerizas, pero ella, debido a que la imagen se trasladaba por sí sola del lugar donde la tenían guardada hacia el lugar de la aparición, decide donar el terreno para que se le construyera ahí la ermita que, según los señores del pueblo, era deseo del Cristo Negro.
Otra de las versiones existentes en cuanto a la aparición de la imagen, pero que ya pasa a ser una versión más popular, nos dice que un indio andaba picando leña en el monte y que se encontró la imagen del Santo Cristo entre dos palmeras de coyol; éste, al verla, se sorprendió, la tomó y se la llevó para su rancho. La curiosidad del pueblo fue tanta que decidieron ir a ver la imagen al día siguiente a la casa del indio, pero para sorpresa del mismo indio, la imagen no se encontraba donde la había dejado. El indio se dirige nuevamente al lugar donde la había encontrado por primera vez y ahí la halla; la vuelve a tomar y se la lleva para su rancho, esta vez poniéndola en un lugar seguro, pero la imagen, por la noche, nuevamente volvió a desaparecer y la encontró en el mismo lugar, entre las dos matas de coyol. Las personas mayores del pueblo interpretaron que lo que el Cristo quería era que se le construyera una iglesia en ese lugar.
Las personas del pueblo lo llaman el Aparecido, el Original o el Patrón, y la imagen cuenta con apenas unos 50 centímetros de alto. Este hecho se convirtió en toda una tradición que identifica a todo el pueblo santacruceño ante todo el territorio nacional. La tradición consiste en: las Velas2 (que se realizan cuando un devoto debe pagar una promesa por un favor concedido, o cuando por devoción una persona desea celebrarla cuando el Cristo visita su comunidad durante la Demanda), y la Demanda3 (llamada así por los habitantes santacruceños), que consiste en el peregrinaje de la imagen casa por casa en el cantón de Santa Cruz. Cabe denotar aquí que solamente los pueblos de San Juan y Arado son quienes, por tradición de los abuelos, reciben únicamente la imagen del Aparecido; esto debido a que, después de la realización del tradicional Turno de Esquipulas4 en el mes de noviembre, la imagen sale rumbo a la comunidad de San Juan cerca del segundo lunes del mes de diciembre y ahí permanece en Demanda hasta el 31 de diciembre, día en el cual la comunidad de San Juan se la entrega a la comunidad de Arado para seguir en Demanda. Ya el 14 de enero en la mañana, todo el pueblo santacruceño se dirige a traer la imagen, a eso de las seis de la mañana, a la casa de don Vicente Guevara (q. d. D. g.), y caminan para llegar a eso del mediodía a la calle cercana a las instalaciones del AYA, lugar donde permanecerá hasta eso de las 4 p.m., hora en que el Negrito realizará su entrada triunfal por las calles principales de su pueblo, Santa Cruz, dando lugar posteriormente a la Eucaristía y continuando así, el día 15, con la celebración de su día, seguido por el Triduo en Honor al Santo Cristo de Esquipulas, con lo cual se da por acabada la celebración religiosa en honor al Patrón.
Junto a los eventos del Cristo Negro, es importante mencionar a los Mayordomos, que son los responsables de cuidar la imagen original y las copias, o peones, que van a los otros pueblos.
Cuando a una persona la nombran Mayordomo de Esquipulas, debe sacrificar una o dos semanas de su faena para dedicarse a llevar al Cristo por toda la comunidad. Los mayordomos gozan del cariño y respeto de toda la población, y ellos consideran que es una buena experiencia, a pesar de ser un arduo trabajo.5
No podemos dejar de lado, por supuesto, la misión fundamental que desempeñan las Damas y Caballeros del Santo Cristo de Esquipulas, quienes son la guardia de honor que custodia al Negrito durante su fiesta y cualquier otra actividad en la cual el Negrito Aparecido deba participar. Tampoco podemos dejar de lado a los Indios Promesanos6, grupo que ejecuta un baile tradicional en honor al Patroncito el día de la entrada y de la festividad. Este grupo debe estar constituido por alrededor de diez parejas de indios de todas las edades, organizados de la siguiente manera: una pareja de indios viejos que dirige el grupo, conocidos como los Capitanes; luego una pareja de indios viejos que representa a los de edad madura; luego varias parejas de indios intermedios que representan a los hijos de las familias; y por último una pareja de Cumiches7, que son los niños de una familia.
En cuanto a su vestuario, los hombres usan camisa blanca de manga corta y pantalón blanco. Las mujeres llevan blusa blanca sin mangas, con un vuelo grande cubriendo los hombros y adornada con caballito rojo; falda blanca con un vuelo sobrepuesto y lacitos de varios colores; y delantal blanco con un pequeño vuelo en la orilla y dos bolsitas adornadas con lacitos rojos. Tanto hombres como mujeres llevan cinturón rojo, sombrero de paja con cinta roja, velito blanco cubriendo el rostro y collares de conchas y semillas. Además, los hombres llevan un bastón de madera forrado con cinta roja que utilizan para marcar el ritmo, y las mujeres lo marcan golpeando con sus anillos el huacal con flores que cargan en sus manos.8
Es en el año 2002 que la Conferencia Episcopal de Costa Rica decide declarar como Santuario Nacional a la parroquia de Santa Cruz, esto debido a la gran afluencia de gente, a la devoción9 que se mantiene y, por supuesto, por ser uno de los primeros lugares donde se establece la devoción del Santo Cristo de Esquipulas en Costa Rica. La Oración de Consagración que se utiliza al final de todas las Eucaristías que se realizan en el santuario se reza desde la Solemnidad del Corpus Christi del año 2002.10
En el año 2002, la Conferencia Episcopal de Costa Rica declaró como Santuario Nacional a la parroquia de Santa Cruz, en honor a la gran devoción hacia el Santo Cristo de Esquipulas, popularmente conocido como el Aparecido, el Original o el Patrón.
Notas al pie
  1. Información recopilada por el Padre Wilman Yunner Briceño Matarrita, sacerdote oriundo de esta parroquia y actual Cura Párroco y Rector del Santuario Nacional Santo Cristo de Esquipulas.
  2. Usualmente se prepara para atender a los asistentes elaborando tamales de cerdo, rosquillas, tanelas, café, chiche y la chicha que nunca falta en las actividades de la región. El día acordado, los vecinos y parientes se hacen presentes y en el transcurso de la Vela rezan el rosario, cantan el antiguo alabado y reparten comida. En ocasiones revientan bombetas y alegran los rezos con marimbas y guitarras que los concurrentes disfrutan hasta el amanecer, en que concluye la Vela.
  3. Generalmente la Demanda se inicia en el mes de noviembre y concluye en el mes de mayo, aprovechando la época de verano. En el trayecto, Esquipulas es recibido en todas las casas donde realizan sus respectivos rezos; el tiempo que permanece en ellas depende del horario fijado por el Mayordomo para cada día. Durante el recorrido, uno de los acompañantes suena constantemente una campanilla anunciando que el Cristo se aproxima, y los devotos que tienen pendiente el pago de un “milagro” aprovechan la visita para cancelarlo.
  4. Los devotos, como acción de gracias por la buena cosecha o salud de sus animales, regalan una parte de la producción para ser vendida en el turno. El dinero que se recauda es entregado a la Iglesia de Santa Cruz.
  5. H. Ugalde & Z. Tellini. Catolicismo Popular. Un acercamiento al conocimiento de la devoción al Cristo Negro de Esquipulas en Costa Rica — Revista Patrimonio, 15.
  6. En cuanto a su origen, las personas mayores de Santa Cruz refieren que ya en los tiempos de sus abuelos era costumbre, para la época de la Demanda, sacar Indios que le cantaran a Esquipulas.
  7. Menores de la casa.
  8. H. Ugalde & Z. Tellini. Catolicismo Popular. Un acercamiento al conocimiento de la devoción al Cristo Negro de Esquipulas en Costa Rica — Revista Patrimonio, 19.
  9. La devoción al Cristo Negro en Santa Cruz se consolida en actividades como la Demanda, las Velas, los Turnos a Esquipulas, la Entrada, la Festividad, los Mayordomos y la Danza de los Indios Promesanos. Actividades que lograron incorporar y conservar elementos de la cultura indígena y de la herencia española, lo que amerita que la devoción a Esquipulas en Santa Cruz se conserve.
  10. La Oración de Consagración al Santo Cristo de Esquipulas fue elaborada por el Pbro. Elkin López Alfaro, Rector en ese entonces del Santuario Nacional.
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